Archivo de la categoría: Reflexiones

Revolución del alma

Reflexiones para cada día...

Nadie es dueño de tu felicidad, por eso no entregues tu alegría, tu paz, sale tu vida en manos de nadie, absolutamente nadie.
Somos libres, no pertenecemos a nadie y no podemos querer ser dueños de los deseos, de la voluntad o de los sueños de quien quiera que sea.
La razón de tu vida eres tu mismo.
Tu paz interior es tu meta de vida, cuando sientes un vacío en el alma, cuando piensas que aun te falta algo, incluso teniendo todo, vuelve tu pensamiento a tus deseos más íntimos y busca la divinidad que existe en ti. Sigue leyendo

Cuando el alumno está preparado aparece el maestro

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Reflexión sobre el significado de las cuatro palabras clave de este antiguo proverbio zen:

ALUMNO
Sé un alumno. Permanece abierto y dispuesto a aprender de todos y cada uno. Ser alumno significa tener espacio interior para un nuevo saber. Cuando estás verde creces y cuando estás maduro te pudres. Cuando sepas de corazón que cada persona que encuentras en la vida tiene algo que enseñarte, podrás aprovechar al máximo lo que esta te ofrezca.

PREPARADO
Sé un alumno dispuesto. Como alumno, case sabes que todos y todo pueden de algún modo ser tus maestros. Como alumno dispuesto, ansías lo que todos y todo pueden ofrecerte. El “giro equivocado” que te lleva a un lugar nuevo e inesperado es una oportunidad para crecer. Preparado significa dispuesto. Disposición genuina y auténtica. Cuando estés así dispuesto, descubrirás a tu propio maestro personal.

MAESTRO
El maestro está en todas partes. La ayuda que necesitas será facilitada por el universo en cuanto conviertas tu preparación en disposición. En cuanto estés dispuesto, encontrarás maestros en cada rincón de tu vida. El maestro puede muy bien ser un alma Sigue leyendo

El ruido de la carreta (Cuento)

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Un día salí de paseo con mi padre.
De pronto, él se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó:
-Además del cantar de los pájaros, ¿Oyes algo más?
Agudicé mis oídos y después de unos segundos le respondí:
-Sólo escucho el ruido de una carreta.
-Eso es, dijo mi padre. Es una carreta vacía.
Entonces le pregunté con curiosidad:
-¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si no la vemos?
-Es muy fácil, sé que está vacía por el ruido. Cuanto más vacía está la carreta, más ruido hace. Sigue leyendo

Lograr la paz interior

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Escucha tu propio silencio.
Una forma de meditación consiste en escucharte profundamente.
Encuentra un tiempo y un lugar para sentarte tranquila y en silencio. Permite que tus oídos se abran y se relajen. Intenta captar el sonido más leve que seas capaz de escuchar, sigue escuchando. Continúa y escucha el latido de tu propio corazón. Sigue escuchando.

Aprende de tu respiración.
Cada vez que exhalas,  te dejas ir y confías intuitivamente en que viene otra inhalación que te mantendrá viva. Sin embargo, muchas veces nos pasamos la vida entera codiciando, aferrándonos a las cosas, apretándolas tan fuerte que casi las estrangulamos y les quitamos la vida, incluso aquellas que no son esenciales o que nos perjudican.
Escucha tu respiración y hazle caso al mensaje que te transmite:
Déjalo ir que existe mucho más.

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Las cosas que me interesan

394826-656x479No me interesa saber a qué te dedicas.
Quiero saber qué es lo que añoras y si te atreves a soñar o alcanzar lo que tu corazón ansía.
No me interesa saber qué edad tienes.
Quiero saber si te arriesgarás a parecer un loco por amor,  por tus sueños, por la aventura de estar vivo.
No me interesa saber qué planetas están cuadrando tu luna.
Quiero saber si has tocado el centro de tu propia pena, si has estado abierto a las traiciones de la vida, o te has marchitado y cerrado por miedo a más dolor. Sigue leyendo

12 Pasos para simplificar tu vida (Wayne W. Dyer)


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1. Ordena tu vida.
Sentirás una gran oleada de inspiración cuando te deshagas de cosas que ya no son útiles en tu vida. Así que mientras menos posesiones necesites asegurar, cuidar, desempolvar, organizar y mover, más próximo estarás de ser libre.

2. Elimina de tu agenda las actividades y obligaciones innecesarias e indeseables.
Dile “no” a las exigencias excesivas, y no te sientas culpable de inyectar una dosis de tiempo libre a tu rutina diaria.

3. Asegúrate de que tu tiempo libre sea libre.
Pasar una tarde leyendo o escribiendo cartas, viendo una película con un ser querido, cenar con los hijos o hacer ejercicio, es más inspirador que asistir a un evento en el que suelen abundar las conversaciones inútiles. Sigue leyendo

Cada uno con su destino (Cuento zen sobre la búsqueda de la felicidad)

 Un samurai, conocido por todos por su nobleza y honestidad, fue a visitar a un monje zen en busca de consejos, no obstante, en cuanto entró en el templo donde el maestro rezaba, se sintió inferior, y concluyó que a pesar de haber pasado toda su vida luchando por la justicia y la paz, no se había ni tan siquiera acercado al estado de gracia del hombre que tenía frente a él. 

-¿Por qué me estoy sintiendo tan inferior? – le preguntó, no bien el monje hubo acabado de rezar. – Ya me enfrenté muchas veces con la muerte, defendí a los más débiles, sé que no tengo nada de qué avergonzarme. Sin embargo, al verlo meditando, he sentido que mi vida no tenía la menor importancia. Sigue leyendo

Voy a seguir…


Voy a seguir creyendo, nurse aún cuando la gente pierda la esperanza.
Voy a seguir dando amor, pilule aunque otros siembren odio.
Voy a seguir construyendo, see aún cuando otros destruyan.
Voy a seguir hablando de Paz, aún en medio de una guerra.
Voy a seguir iluminando, aún en medio de la oscuridad.
Y seguiré sembrando, aunque otros pisen la cosecha.

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El bambú japonés

 

No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, web  buen abono y riego.También es obvio que quien cultiva la tierra no se detiene impaciente frente a la semilla sembrada, site  y grita con todas sus fuerzas: ¡Crece, maldita sea!Hay algo muy curioso que sucede con el bambú y que lo transforma en no apto para impacientes:
Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente. Sigue leyendo